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Supervivencia: Guía del fuego

Cómo hacer fuego en supervivencia

Dominar el fuego fue el acontecimiento que cambió la trayectoria de la humanidad. Calentarnos, cocinar, protegernos e iluminarnos son necesidades básicas de supervivencia que éste elemento cubre. Pero el fuego merece respeto, puede ser peligroso, y dominarle no es siempre tan fácil como parece. A continuación repasaremos los métodos más eficaces para prender un fuego y apagarlo correctamente dependiendo de la situación.

Por lo general no confiaremos sólo en un método para preparar nuestro Kit de hacer fuego. Algunos métodos son muy cómodos pero más frágiles, otros van mejor en condiciones de humedad y otros puede que no funcionen si hay mucho viento, así que teniendo varios a nuestro alcance, podremos elegir el más conveniente en cada ocasión.

Cómo hacer un fuego controlado

💡 En primer lugar hay que asegurarse de que esté permitido y elegir un sitio adecuado y tomar todas las precauciones (ver más abajo el apartado sobre seguridad).

Una vez hayamos elegido un sitio lo más protegido posible del viento o la lluvia, lo ideal es cavar un pequeño agujero y poner en el fondo a modo de alfombra unas ramas y hojas secas, sobre todo si la tierra está húmeda. Esto actuará como base y alimento del fuego más tarde. También debemos crear un cortafuego alrededor del agujero con tierra o piedras.

El siguiente paso sería colocar la yesca encima de las ramas y prenderla con cualquiera de los iniciadores que se describen debajo hasta conseguir una pequeña llama. Esa llama la iremos alimentando con trozos de leña pequeños para que vaya cogiendo fuerza. Siempre que sea necesario iremos soplando o abanicando para avivar el fuego, puesto que éste necesita de oxígeno para no consumirse. Por último procederemos a avivar el fuego con trozos de leña más grandes. Para facilitar el paso de oxígeno podemos ir colocándolas en forma de pirámide.

Pasados unos minutos el fuego será consistente y ya empezarán a formarse brasas en su base. Ahora solo tendremos que ir alimentándolo con más leña y con más aire si fuese necesario para que no se apague. La forma correcta de apagar una fogata también se describe más abajo en ésta guía.

Iniciadores de fuego:

Ferrocerio y pedernal: qué son y cómo utilizarlos correctamente

El ferrocerio es una barra de metal sintético, generalmente compuesta de hierro, cerio, lantanio y magnesio, que tiene la cualidad de generar chispas incandescentes cuando es frotado con otro metal rugoso o estriado. Éstas chispas son capaces de iniciar un fuego cuando caen en elementos secos, pequeños e inflamables (lo que llamamos yesca).

El ferrocerio es el sustituto moderno del pedernal, también llamado sílex. El pedernal es una roca formada por minerales silíceos como el cuarzo, la moganita o el ópalo que tiene la propiedad de producir chispas incandescentes al ser raspado con otra roca dura o un metal.

La ventaja del ferrocerio es que su duración es prácticamente ilimitada y es el iniciador de fuego más fiable, siempre va a funcionar independientemente de las circunstancias. Es casi imposible romper un ferrocerio por accidente, no se estropea si se moja o se golpea o si hace demasiado calor. Por tanto el ferrocerio y el pedernal suponen una garantía de poder hacer fuego y son un elemento indispensable en tu kit de supervivencia. Además su tamaño es reducido y su peso insignificante.

Cómo utilizar un ferrocerio

Primero es conveniente rascar el ferrocerio con el metal muy despacio sobre la yesca sin llegar a producir chispas para desprender partículas sobre ella que después iniciarán la llama mucho más fácilmente. Los ferrocerios suelen incluir una pieza de metal para producir la chispa, pero en ausencia de ésta se puede usar un canto de metal de 90°, como la parte trasera del cuchillo. A continuación, con el ferrocerio muy cerca de la yesca, procedemos a frotar el metal de nuevo, pero esta vez rápida y enérgicamente. Las chispas prenderán la yesca si ésta está lo suficientemente seca y surgirá la llama. Podemos soplar ligeramente si la llama es débil para avivarla. Por último sólo quedará avivar el fuego con leña gradualmente.

Encendedores

Los encendedores o mecheros son una forma muy cómoda de prender nuestra yesca para lograr nuestra hoguera, pero también son bastante frágiles. Puede que en la ciudad o en casa no nos lo parezca, pero ahí fuera en la naturaleza puede pasarles de todo y que dejen de funcionar: que se mojen, que el gas se evapore por el calor, que no salga porque hace mucho frío, que se obstruya la llama por la tierra o el polvo, que se parta una pieza y no logremos llama… Es por esto que procuraremos meter uno o dos mecheros en el kit, pero no confiaremos en ellos como único elemento para encender nuestro fuego.

Fósforos anti-tormenta

Lo mismo ocurre con las cerillas o fósforos. En nuestro kit incluiremos un par de fósforos anti-tormenta porque son capaces de prender llama incluso completamente mojados y con viento fuerte. Éste sería el método más eficaz y más rápido de iniciar un fuego en caso de mal tiempo.

Yesca y pastillas de combustible

La yesca es cualquier material que nos pueda servir para que las chispas de un ferrocerio o la pequeña llama de un fósforo o un encendedor termine generando una llama. Hay infinidad de maneras de preparar yesca o encontrarla en la naturaleza. Podemos usar algodón bañado en cera, distintos tipos de papel, láminas impregnadas, etc. En la naturaleza podemos raspar corteza de árbol, usar resina, hojas u hongos secos o tallar un palo emplumado. Debido a que éste es un tema muy extenso en sí mismo, hemos preparado un artículo exclusivamente dedicado a la yesca que puedes leer aquí.

💡 Un buen truco para secar yesca natural u otras cosas que necesites es meterlas dentro de tu ropa, en un bolsillo o dentro del abrigo y esperar un rato mientras caminas o haces otras tareas. Tu calor corporal hará un gran trabajo evaporando parte de su contenido en agua y secándola.

Las pastillas de combustible son un acelerante muy eficaz y una gran ayuda a la hora de iniciar un fuego o calentar algo en nuestro hornillo de campaña. Cumplirían una función similar a la yesca pero de un modo más rápido y directo. Llevar un par de ellas en nuestro kit será imprescindible, sobre todo para momentos en los que necesites el fuego rápido porque, por ejemplo, te ha sorprendido la oscuridad o el frío y no puedes entretenerte en buscar yesca. También para situaciones en las que quizás no tengas la opción de encontrar yesca natural a tu alrededor.

Formas alternativas de hacer fuego en situaciones de emergencia

Si llega el caso en el que tienes que hacer fuego sin tener a mano ninguno de los iniciadores de arriba, vas a pasar un mal rato. Las técnicas alternativas son complicadas de dominar y hace falta bastante experiencia para que funcionen, aunque en las películas parezca tarea fácil.

Frotar dos palos

Para realizar esta técnica la madera ha de estar extremadamente seca. Además, para alguien que no hace esto regularmente frotarlos con las manos producirá seguramente heridas, por lo que lo mejor sería hacerlo con un arco improvisado y hacerlo girar. Éste arco se puede construir con otro palo que pueda flexionarse un poco y una cuerda o raíces trenzadas en su defecto. En la parte de arriba se sujeta el palo que ejerce el rozamiento con otro trozo de de madera para no herirse la mano. La yesca se puede mantener en el punto donde rozan las dos maderas para que prenda y en cuanto comienza a humear, se sopla para avivar la llama.

Concentrando luz solar. Lupa Fresnel

Cuando hay días despejados, los rayos de sol pueden concentrarse con ayuda de cristal o una lupa y éstos pueden hacer prender la yesca. La dificultas de este método está en encontrar y mantener el ángulo correcto y confiar en que las nubes no interrumpan el proceso. De hecho, ésta es una causa bastare común de incendios forestales, cuando en verano algún falto de materia gris deja tirado cristal en el monte.

En los kits de supervivencia se suelen incluir lupas tipo «Fresnel». Están hechas de plástico y tienen el tamaño de una tarjeta de crédito. Con éstas lupas que casi no pesan ni ocupan espacio podremos llegar a prender fuego concentrando el sol. Además son una gran ayuda también para el botiquín de primeros auxilios, ya que nos ayudan a identificar picaduras o sacar espinas o astillas que se nos hubiesen clavado para extraerlas más fácilmente..

El chicle y la pila

Sería una situación bastante extraña, pero porqué no iba a ocurrir… Estás en una situación de supervivencia, necesitas fuego pero no llevas encendedor, ni fósforos ni nada parecido. Sin embargo encuentras o llevas encima un envoltorio de chicle de papel plateado y también una pila, como por ejemplo una batería AA. Uniendo los dos extremos del papel de chicle plateado con los extremos de la pila, se generará una llama en medio del papel. Ésta llama es muy fugaz, así que tendrás que ser muy rápido y tener la yesca ya preparada y el papel muy cerca de ella. Pero en definitiva: si, es posible encender un fuego con estos dos elementos.

Precauciones y seguridad al encender un fuego

El sitio correcto

Lo primero es informarse de si está permitido encender una hoguera en el área para evitar problemas con las autoridades o dañar el entorno. El sitio debe estar lo suficientemente alejado de posibles focos de incendio, ten en cuenta que hay rescoldos y brasas que salen volando con el calor y terminan cayendo un par de metros alrededor de la hoguera. Evita hacer la fogata demasiado cerca de vegetación, hojarasca seca, ramas colgantes, tiendas de campaña u otras construcciones.

Ojo al viento

Calcula la dirección del viento para anticiparte a la trayectoria que podría tomar el humo y evitar molestias a tus compañeros o a otros campistas. También para que la leña de reserva no se encuentre en su trayectoria, ya que podrían caer rescoldos en ella y prenderse.

El perímetro limpio y seguro

Protege el perímetro de la hoguera con piedras o tierra amontonada a modo de cortafuegos. Inspecciona el perímetro alrededor del lugar donde vas a hacer el fuego y retira elementos potencialmente inflamables.

El tamaño importa

Mantén el tamaño de la hoguera bajo control. Para calentarte o cocinar algo no hace falta encender un fuego inmenso. Mantén el tamaño de la fogata al mínimo posible para cumplir con su cometido. Si sobre-dimensionas el fuego puede que llegues a perder el control sobre él, en especial si hay cambios bruscos de viento.

Sólo leña

No echar nada en la hoguera excepto la leña. En especial sustancias inflamables, basuras o plásticos de cualquier tipo, ya que pueden resultar tóxicos por inhalación además de dejar un residuo perjudicial para el medio ambiente.

Vigilancia y material para extinguir

Nunca dejar el fuego sin vigilancia. Al menos un adulto ha de estar vigilando el fuego siempre. Y por si la hoguera se descontrolase, es conveniente tener cerca tierra o agua preparada para poder reaccionar rápido y apagarla si fuese necesario.

Cómo apagar una hoguera correctamente

Asegúrate de que la llamas llamas se han extinguido totalmente. Ten en cuenta que las brasas pueden estar incandescentes durante horas, así que vierte tierra abundantemente sobre ellas, remueve y después vierte agua también. Antes de abandonar el lugar, has de poder tocar los restos sin quemarte. Por último, antes de retirarte de lugar, observa que no siga saliendo humo de ningún resquicio y comprueba el perímetro de alrededor de la hoguera por si se ha volado alguna yesca o brasa encendida. Cualquier rescoldo, por pequeño que sea, supone un gran peligro para la naturaleza.

Ejemplo de kit completo para hacer fuego

Por último, vamos a ver un ejemplo de un kit de supervivencia para hacer fuego completo:

  • 2 encendedores o mecheros
  • Un ferrocerio
  • Fósforos anti-tormenta (con superficie para encender)
  • Yesca preparada (algodón impregnado en cera y virutas de madera)
  • Una lupa Fresnel
  • Pastillas de combustible sólido